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sábado, 4 de julio de 2009
ALFREDO JAAR; El secuestro de las imágenes y el proyecto Ruanda Por Adolfo Vásquez Rocca
jueves, 2 de julio de 2009
RAOUL RUIZ: Ontología de lo fantástico o el cine como antigua costumbre mafiosa Por Adolfo Vásquez Rocca
Resumen:
1.- El cine como ontología de lo fantástico
Raúl Ruiz ha configurado con su filmografía un universo poético de sensibilidad barroca. Ruiz, en su Poética del Cine1 va más allá de la escritura literaria y la realización cinematográfica para reflexionar acerca de la naturaleza de la narrativa y la estructura de todo relato posible; esboza modelos analíticos en torno a nociones clave como la “decisión” (lo que inflexiona una acción en un sentido o en otro) y el “conflicto” (lo que organiza de manera elemental dos acciones entre sí)2. Ruiz ofrece una poética del cine que insiste en la capacidad polisémica de narrar que tienen las imágenes. Su cine nace de una continua reflexión acerca del lenguaje y los modos narrativos del cine, así como de su gusto por la experimentación3.


“Es en esos mundos privados que harán su aparición unos films que el deber de misterio y la práctica de la clandestinidad volverán inclasificables, proteiformes, inagotables, en suma, porque estarán dotados de una polisemia infinita; duros de derribar, además, porque, como aquellas lombrices de tierra que, a falta de alimentos, se rejuvenecen, vuelven al huevo y renacen, esos films sabrán hacerse pequeños sin desaparecer. Con un poco de suerte, todos podremos ser testigos del renacimiento de ese cine, igual a sí mismo, y, por esa razón, más intratable que nunca”.
Raúl Ruiz
“Poética del cine”

De este modo Raúl Ruiz –como teórico y experimentador– resucita las preocupaciones de Robbe-Grillet4 en torno a la lógica de lo narrativo, la semántica de los mundos posibles y el arte de las acciones narradas.
Ruiz, tras la partida de Antonioni y Bergman consagrado como el último gran maestro del cine5 – oficia como oráculo y visionario de las nuevas posibilidades del cine, reflexiona sobre la historia efectiva de las artes, apartándose de todo esquema histórico apriorístico; Ruiz es uno de los únicos que no tiene un ápice de hegelianismo, lo cual es natural si se tiene en cuenta que ha afirmado que su concepción del cine se basa en la filosofía de Schopenhauer6.

2.- Misterio y Ministerio: Las obras de arte como organizaciones imaginarias del mundo
Raúl Ruiz, el creador del cine chamánico, ha llevado su teoría del cine al límite de una sociología y una ontología de lo fantástico. Así en una de sus descripciones el territorio del arte queda dividido entre Misterio y Ministerio7: la creación, inefable y singular, y la difusión, publicitada y serializada. Las obras de arte “son organizaciones imaginarias del mundo, que, para activarse, necesitan entrar en contacto con uno o varios seres humanos”;8 las hay de distintas clases –los “delitos imaginarios”, los “mundos perfectos”, la invención de nuevas maneras de hacer arte, las “exploraciones de nuevos territorios”–, para las que Ruiz propone tipologías o esbozos de catálogos. Los artistas quedan agrupados así en familias inesperadas, según denominaciones metafóricas pero sugestivas (Schoenberg, Joyce y Proust se ven alistados entre los “exploradores españoles”). Según confiesa el propio autor, el esquema es puramente “poético”, aspira a hacer soñar (y lo consigue). Tiene, sobre todo, la gran virtud de recordarnos que la historia devota tiene sus límites, patentes, y no hay nada de malo en escapar de ella.
3.- El cine como vieja costumbre mafiosa
A modo de ilustración de la teoría del cine y el sistema de producción y narración expuestos abordaremos uno de los últimos trabajos de Ruiz. Raúl Ruiz –nuestro cineasta mayor– acaba de estrenar su película “Agatopedia”, la que terminó –entre rodaje y edición– en seis días, como un paso más su nueva etapa en tierras italianas.
Raúl Ruiz afirma que en Italia trabaja en “lo que antes se llamaba cine de guerrilla, es decir cine que se hace sin dinero, con financiamientos municipales, de universidades o – simplemente– amigos.
“Ahí hago, por el momento, mis películas libres, mi experimentación. Yo no puedo hacer cine si previamente no hago películas en que tengo una libertad total y no hay ningún propósito financiero. Eso lo he hecho en Italia”, declaró.
“Acabo de hacer una que se llama ‘Agatopedia’, con la complicidad y ayuda de la universidad de Calabria9 en Cosenza. Ahora, voy a hacer ‘Sueño de una noche de verano’ de Shakespeare, a partir de una pieza de teatro hecha con niños, en Sicilia. Y dentro de poco va a salir un álbum de DVD que se llama ‘Vieja Italia’, donde hay 6 películas italianas”, relató.
Sobre “Agatopedia” dijo que está en proceso de finalización y que fueron “cuatro días de filmación y dos días de montaje”.
“Es para los estudiantes y, como de costumbre, pasará fuera de horario en RAI 3. Son películas que no son ni documentales ni ficción, sin actores. Bueno, todos los italianos son más o menos actores, así que no tener actores da más o menos lo mismo, es fácil”, deslizó.
Raoul Ruiz se refirió en mayor profundidad a su nueva etapa de creación en tierras italianas, donde ha encontrado lo que necesitaba para sus proyectos.
“Italia sigue siendo el país más vitalizante con todo, porque es como es. Berlusconi gana las elecciones, al día siguiente Walter Veltroni esta allá, haciendo negocios con él. Como quien dice, la ‘majamama’ (enredo) italiana es también creadora de cultura”, afirmó.
“Y es uno de los enigmas de nuestro tiempo, porque los países más corruptos tienen la mejor cultura. Colombia y México son los países más cultos de América Latina. Sicilia y Nápoles son las regiones más cultas de Italia y las más productivas y también son las más corruptas. Y la plata de la corrupción no va a la cultura”, advirtió.
“Se pueden dar muchas razones. Que el gobierno central da plata para la cultura de alguna manera indirectamente para combatir la corrupción. Pero eso no explica todo, porque hay un deseo de la gente por hacer las cosas”, aseveró Ruiz.
Agregó también que, en Italia, “hay un grupo de teatro de lo más interesante que hay que ir a verlo en la cárcel, porque están todos en prisión de alta seguridad”.
“Son todos antiguos mafiosos. No hay ninguno que no haya dado muerte al menos a una persona. Y son actores y, por supuesto, hacen obras que corresponden a lo que son”, opinó Ruiz10.

4.- El cine de la incomunicación y la sobreproducción de imágenes
Ruiz afirma que existe en el mundo “una sobreproducción de imágenes y películas”11 y advirtió que la multiplicación del teléfono portátil y la masividad de internet conducen al aniquilamiento de “la noción misma de individuo”, en una entrevista en Santiago de Chile.
“Hay una sobreproducción de imágenes, incluso de películas. A los grandes festivales se presentan miles de películas. En el festival de Rotterdam, Holanda, por ejemplo, se rechazaron más de mil películas norteamericanas independientes, donde se supone que viene el nuevo cine, simplemente porque no tenían financiamiento para pagar gente que las viera y las seleccionara. Las rechazaron de oficio”, relató.
Ruiz reflexionó sobre el problema de la masificación e indicó que releyendo al sociólogo alemán Norbert Elías, al ensayista español José Ortega y Gasset y al escritor búlgaro Elías Canetti, “uno encuentra que ellos vieron a principios del siglo XX -más allá de las grandes dictaduras, catástrofes y guerras- un período que era bastante más inquietante que es el período que empieza en estos años”.
“Lo que no podía vaticinar Norbert Elías es que el fenómeno de los teléfonos celulares y de internet (…) iba a aniquilar la noción misma de individuo, que es lo que está pasando”, describió.
Para Ruiz, actualmente “más que la soledad del individuo, el problema es el individuo solo, en una especie de vértigo de comunicación que acentúa la soledad en vez de crear vínculos”.
“A pesar del blog -que es una forma de expresar la subjetividad, porque sirve para eso- hay procesos de aniquilamiento y anestesia de la introspección. Y sin introspección no habrá grandes novelas u obras de arte que pasan por una soledad positiva”, sostuvo.
“El tejido social creado por internet es de alguna manera malsano. Eso lo está diciendo todo el mundo”, insistió.
Según el creador chileno, la masiva captación de imágenes a partir de los teléfonos portátiles “hace que uno sea cada vez más indiferente a las imágenes”.
“La incapacidad actual para leer las imágenes es mayor que el ojo analítico, por ejemplo, de nuestra generación cuando veíamos cine. Hay un proceso de abstracción y de desrealización que es evidente”, graficó.
El cineasta recordó la existencia de dos tipos de películas: la que todos ven y la que cada uno ve12.
Uno puede ver la película y ver muchas películas que están en esa película, esa es la positiva y la negativa es que uno parta por su lado y olvide la película.
Hay una regla que inventó Ortega y Gasset, que también puede llamarse la regla del 10 por ciento, en toda obra de arte siempre el espectador, el crítico de arte, el estudioso, entiende 10 por ciento más de lo que quiso decir el autor. Una buena parte entiende el 10 por ciento menos, esa es la lectura óptima, pero hay gente que entiende el 200 por ciento más, entiende demasiado o entiende el 20 por ciento y ahí la obra de arte no comunica13.
La comunicación, recordemos, es un aspecto de la obra de arte, las obras de arte son como mi familia: pobres pero longevas, señala Ruiz.
Pero la obra de arte tiende a quedarse porque siempre hay alguien que la va a releer, después de un tiempo la va a ver, hay un efecto de relectura que se ha ido acentuando con los años, que se ha ido intensificando con la industrialización del arte. Cada cierto tiempo uno vuelve hacia atrás, revisa críticas, retrospectivas, se reditúa, se reorganiza, en ese sentido, una obra de arte en el tiempo son muchas obras de arte14.
“Hoy las películas están siendo hechas de tal manera que hay solamente las películas que todos ven y no hay ningún elemento para que cada cual se cuente su propia película”, lo que es “una pérdida para el arte cinematográfico” pero también “para el individuo que ve su película y a través de ella se comunica con los otros”.

5.- Tiempos muertos, películas aparentes y polisemia visual
El universo narrativo ruiziano está hecho de historias que se entrelazan y se cruzan reingresando sobre sí mismas, al modo de las paradojas auto referenciales tan propias de la lógica contemporánea —donde se pone en entredicho el principio de no contradicción, que como he señalado tiranizó durante siglos la lógica de Occidente—, dando, de este modo, lugar a una especie de polisemia visual15 donde se explora —por ejemplo— la idea, tan cara para la física cuántica, de que no existe simplemente una historia para el universo, sino una colección de historias posibles para el universo, todas igualmente reales. A esta posibilidad, la de internarse en los zigzagueos de estas historias, que se van armando a la manera de una urdiembre ontológica que entrelaza las diversas dimensiones de una realidad que en último término, y en una apelación chamánica, Ruiz dirá que obedece a un plan secreto, plan que al modo de un enigma siguen todas sus películas.
La forma de polisemia visual que quiero tratar consiste en mirar una película cuya lógica narrativa aparente sigue siempre más o menos una historia, y cuyos vagabundeos, fallas, recorridos en zig-zag, se explican por su plan secreto. Este plan sólo puede ser otra película no explicita cuyos puntos fuertes se ubican en los momentos débiles de la película aparente. Imaginemos que todos estos momentos de relajo o distracción narren otra historia, formen una obra que juegue con la película aparente, que la contradiga y especule sobre ella16.
“Ahora no se pueden esconder los signos. La palabra transparencia, por ejemplo, es una palabra que se considera que es positiva desde todo punto de vista. Sin embargo, una obra de arte transparente es una mala obra de arte” porque “no despierta el inconsciente o los inconscientes de cada individuo, no despierta la conciencia y eso es una pérdida”, argumentó.
A juicio de Ruiz, “lo positivo” de la masificación de las tecnologías para captar imágenes “es que nunca ha sido más fácil hacer una película. Que un amigo preste una cámara digital y que tres o cuatro se junten y hagan una película. Pero nunca ha habido menos ganas de hacerlas”.

Ruiz recordó, asimismo, que “la naturaleza misma del cine es reproducción de cosas que estamos viendo” e indicó que “el cine todavía no es completamente de animación (…) sigue haciéndose con gente y con problemas que conciernen y están ligados al hombre”.
A modo de ejemplo, indicó que “los chinos siguen practicando el cine creativo, como se hacía en la época de la nueva ola francesa y el neorrealismo italiano”. “Todavía existen allá cineastas que filman sin guión. Filman con un cuaderno con la nota de las tomas y van cambiando y llegan a refilmar la película entera cuando cambian de idea”. Eso es imposible, impensable en occidente.

Notas y Referencias:
1RUIZ. Raoul, Poétique du cinema, Paris, Editions Dis-Voir, 1995. / Traducción / Raul Ruiz, Poética del Cine, Ed. Sudamericana, Santiago de Chile, 2000.
2AUMONT, Jacques, Las teorías de los cineastas (Les théories des cinéastes), Editorial Paidós, Barcelona, p. 152.
3VÁSQUEZ ROCCA, Adolfo, “Raúl Ruiz; L’enfant terrible de la Vanguardia parisina”, En Almiar, MARGEN CERO ©, MADRID, 2005, Fundadora de la Asociación de Revistas Culturales de España, ISSN 1695-4807, http://www.margencero.com/articulos/articulos2/raul_ruiz.htm
4ROBBE-GRILLET, Alain, Nouveau Roman: hier, aujourd’hui, coloquio de Cerisy-la-salle, U.G.E., 10/18, tomo 2, 1972, p. 159. la teoría de los generadores, adoptada por los “Nouveaux romanciers” en los años 70, afirmaba que la novela podía ser escrita a partir de algunos términos que, por juegos paragramáticos, engendraban otros, hasta proveer todo el material necesario para la ficción.
5 Raúl Ruiz recibió el premio “Maestro del Cine” en el Festival Internacional de Cine de Roma por parte de la revista Filmcrítica, premio reservado sólo a unos pocos genios; tras la muerte de Antonioni y Bergman, Ruiz parece ser el último grande, un sobreviviente. “Yo soy el primer sorprendido por este premio ya que no me siento como un autor de obras maestras sino un artesano experto en bricolage”, admitió Ruiz al recibir el importante galardón durante la inauguración de la Fiesta del Cine que le dedica una completa retrospectiva. La exhibición de su última película, “La Recta Provincia” / RAÚL RUIZ LA RECTA PROVINCIA Y LA INVENCIÓN DE CHILE / coincidió con la visita de Estado que realizó la Presidenta Michelle Bachelet a Italia. En la ocasión Ruiz recibió el premio Campidoglio – Maestros del Cine que cada dos años la revista italiana especializada en crítica cinematográfica –Filmcritica– otorga a artistas que durante su trayectoria hayan sabido desarrollar un estilo único, así como una poética propia.
6 AUMONT, Jacques, Las teorías de los cineastas (Les théories des cinéastes), Editorial Paidós, Barcelona, p. 16
7 El problema del guión –según Ruiz– es que es demasiado islámico, apela de modo recurrente a que “está escrito”. Las reglas de cualquier deporte están escritas, tienen un guión, pero no se sabe quién las hizo. El guión puede describir o vaticinar. En una revista francesa de los años 20, 30, de vocación surrealista, cuyo director era Georges Bataille, se planteaba, subyacentemente, sin decirlo claramente, que todo es documento. La “Divina Comedia” es un documento. Ministerio es el estado. Misterio es el arte. Las obras de arte son inexplicables.
8 RUIZ, Raúl, Poétique du cinéma, Paris, Editions Dis-Voir, 1995. p. 90.
9Università della Calabria, Facoltà di Lettere e Filosofia, Raoul Ruiz: Costruire un Film. Corso speciale de Cinema: http://www.youtube.com/watch?v=yytvYmBNZZw
10“Raúl Ruiz habla de cine, internet e Italia”, Gerónimo Elortegui en Lente-Creativo, julio de 2008.
11Orlando Milesi Santiago de Chile, 9 julio de 2008(ANSA).
12VÁSQUEZ ROCCA, Adolfo, “Raúl Ruiz; L’enfant terrible de la Vanguardia parisina”, En Almiar, MARGEN CERO ©, MADRID, 2005, Fundadora de la Asociación de Revistas Culturales de España, ISSN 1695-4807, http://www.margencero.com/articulos/articulos2/raul_ruiz.htm
13 GARRIDO, Jorge, “Diálogo Abierto: Una Conversación Múltiple con Raúl Ruiz”, Revista Chilena de Antropología Visual, Santiago, Nº 12, 2008 (2).
14Ibid.
15RUIZ, Raúl, Poética del cine, Capítulo VII “El Cine como viaje clandestino”, Editorial Sudamericana, 2000.
16VÁSQUEZ ROCCA, Adolfo, “Raúl Ruiz; L’enfant terrible de la Vanguardia parisina”, En Almiar, MARGEN CERO ©, MADRID, 2005, Fundadora de la Asociación de Revistas Culturales de España, ISSN 1695-4807, http://www.margencero.com/articulos/articulos2/raul_ruiz.htm
Para citar éste artículo, le recomendamos el siguiente formato:
Vásquez Rocca, Adolfo (2009). Ontología de lo cotidiano o el cine como antigua costumbre mafiosa. Societarts. Revista de artes, ciencias sociales y humanidades. Recuperado el día de mes de año, en:
http://societarts.com/2009/06/03/ontologia-de-lo-cotidiano-o-el-cine-como-antigua-costumbre-mafiosa/
viernes, 2 de mayo de 2008
EXPOSICIÓN “ESFERAS, FLUJOS Y COMPLEJIDAD EXTRAHUMANA”; OBRAS DE ADOLFO VÁSQUEZ ROCCA
En Galería Sónar - Buenos Aires
Agosto – Noviembre de 2007
EXPOSICIÓN "Esferas, flujos y complejidad extrahumana" Galería SONAR -Arte y Estudios Culturales- Buenos Aires.
http://comunicacion.unab.cl/index.php?option=com_content&task=view&id=125&Itemid=55
Por Rosa Aksenchuk
- La producción pictórica de Adolfo Vásquez Rocca, tras exploraciones en el arte objetual y conceptual en su vertiente analítica, es otro registro de su trabajo crítico y ensayístico en torno a la condición posmoderna. El imaginario de esta muestra se nutre de los temas de la alteridad y los problemas identitarios del hombre contemporáneo, de su conflictuada relación con el paroxismo tecnológico y su agobio ante el vértigo de la información, así como frente a la alienación en las sociedades postmodernas. Las obras ofrecen una conceptualización del futuro. El espacio cultural de la reproducción, la era de la clonación y la cosificación del ser humano. La excesiva medicalización de nuestras sociedades, convertidas en verdaderos Estados terapéuticos. El autor avizora como la explosión de las nuevas tecnologías no sólo está conformando nuevas formas de subjetividad, sino también, y esto es lo más provocador, una 'nueva carne'. El cuerpo ha dejado de ser algo natural, se imponen los implantes, los injertos. La muestra es así una tentativa de comunicar la invasión del cuerpo, su fragmentación e incluso su vaciamiento”.
“Operando desde las imágenes la desestabilización del cuerpo como un híbrido difícil de precisar. En estas imágenes por momentos turbadoras, aparece el sujeto en su radical alteridad en el límite de estar ya desposeído de sí mismo, sin intimidad posible, totalmente expuesto en la sociedad del espectáculo, vuelto hacia las formas de la exterioridad. Nuestra soledad demanda un espejo simbólico en el cual poder reencontrar a los otros. Buscamos en el espejo la unidad de una imagen a la que sólo llevamos nuestra fragmentación, arrojados a la extrañeza de un mundo sin coartada dramática. Más allá de la representación de la realidad, nos topamos con estas obras en una especie e Laboratorio donde se ensaya la provisional puesta entre paréntesis del mundo para auscultarlo. Así la obra de Adolfo Vásquez Rocca, anacrónica y contemporánea, impone un irreductible singularidad que subvierte el eclipsante ideario de nuestro tiempo. Una vez más la cuestión del estatuto de lo "humano" -de “Las Reglas para el Parque Humano”- nos sumerge en el apasionante debate en torno a la existencia en sus límites o más allá de ellos, en la condición posthumana, allá donde asoma el sobre-hombre de Nietzsche; El Cuerpo sin Órganos de Deleuze, el autor, filósofo de profesión, sabe dejar pistas escatológicas y claves hermenéuticas para remitirnos a un ideario y a un corpus de autores que con resonancias espirituales y postmetafísicas han dado cuenta del hombre contemporáneo en algunos casos como una animalitas fracasada -un metafísico animal de la ausencia- según lo ha denominado Sloterdijk o como un simulacro, como una paroxística representación de sí mismo al infinito, según la expresión de Baudrillard”.
“Así, como en “La sociedad del espectáculo” y “La transparencia del mal”, ante el horror de lo real que amenaza ciertamente con devorarnos, la existencia desfallece, se hunde en las procelosas aguas del nihilismo; con “El desprecio de las masas” nos toca hoy ubicar remotos oasis, en el desierto del mediodía del mundo moderno. Mientras tanto una masa indigna, llegada con retraso a una Ilustración ya desilusionada, se solaza en recrear “La violencia de lo sagrado”, sin recaer en guiños moralistas ni incurrir en en el exceso discursivo, en el dibujo psicologista indiscriminado de lo demasiado humano, sino de manera contenida estas obras nos permiten emocionarnos con la soledad turbadora de personajes que parecen deambular en búsqueda de un tiempo jamás recobrado”.
“Con la Exposición que aquí presentamos -“Esferas, flujos y complejidad extrahumana”- nos toca hoy repensar una existencia digna en el horizonte omnímodo del nihilismo, cuando tanta “Arqueología del saber” y otras tantas potencias redentoras a las cuales confiaron los hombres el rescate de su ser, han periclitado, convertidas en parodias de simulacros neuróticos o incluso psicóticos”.
“La morfología y la anatomía se encuentran en una mesa de disección, la que parece ser su paleta de colores o de materiales -mejor aún- de la fatiga de material. De la fatiga de las historias, de la deriva del yo, de su final disolución, tal como lo insinúan la borradura de los rostros en estas pinturas. El hombre que ha dejado de ser humano, para adentrarse en una condición post-humana, el cyborg, el androide -con referencias a la cópula animal-máquina. O tal vez se trate de máquinas célibes. De injertos, prótesis e implantes. La atmósfera de estas pinturas es la de la trasgresión de fronteras entre lo natural y lo artificial. Elementos de este tipo encontramos en buena parte de la obra ensayística del artista”.
“Sensible a los avatares de nuestra época, Adolfo Vásquez Rocca se asoma a través de sus obras, en una mirada apocalíptica, a los escenarios de la devastación, a la gestión de la catástrofe. En su pintura se observan sujetos replicantes deambulando en escenarios postnucleares, alterados sinápticamente como consecuencia de la polución ambiental y los elevados niveles de estática que se emiten desde pantallas y monitores sin testigo. Se advierte también la disolución de la identidad en el advenimiento de una era eugenésica en la que el cuerpo de neurólogos y cirujanos se ha posicionado como casta dominante, el gobierno está en manos de obsesos de la experimentación genética. Es la dictadura de la prescripción farmacológica. El eje articulador de la muestra parece así estar constituido por las nociones de “alteridad” e “identidad”. Una iconografía de la desaparición y del olvido, con su consecuente iconográfica famélica en la representación de la figura humana, estilizada hasta la anorexia, nueva deriva a-perceptiva en tiempos de crisis alimenticio-identitaria. Una deriva replicante de la identidad en la que ya no hay vestigios de reconocimiento posible”.
http://www.psikeba.com.ar/obras/expo2/Adolfo_Vasquez_Rocca_Exposicion.htm
http://www.psikeba.com.ar/obras/expo2/0001_Complejidad_Extrahumana.htm
Lic. Rosa Aksenchuk
Curadora
Buenos Aires
http://www.psikeba.com.ar/RA/autor.htm
Autor: Adolfo Vásquez Rocca
Fecha: Agosto – Noviembre de 2007
Lugar: Espacio expositivo ITACA, Málaga.
Dirección: http://www.homines.com/itaca/vazquez_condicion_posthumana/index.htm
Por Susana Hermoso-Espinosa García
"Exposiciones como la que ahora nos ocupa, nos sitúan ante un hecho sociocultural que reclama una reflexión exigente capaz de orientar hacia el interior. Si la pintura, como pensara Norman Bryson, tiene algún poder intrínseco, que ejerce su propio territorio, ese es el exceder las fijezas de la representación; un sabotaje se produce entre la mirada y el vistazo, en un desplazamiento hacia el placer que aporta el cuerpo del pintor a la superficie bidimensional:’el cuadro puede estar eclipsado en sus propias representaciones, puede desaparecer como un dios, en la abundancia de sus atributos; pero es hacia fuera, desde su musculatura invisible, y no hacia adentro, desde su mirada ávida, hacia donde fluyen las imágenes’.
En una referencia analítica de las obras concretas que se nos presentan en esta exposición, observaremos que ellas componen un amplio abanico de posibilidades de las pocas tendencias de nuestro, por otro lado, casi inagotable actual lenguaje plástico se escapan. La hibridación de objetos la realiza Adolfo Vásquez Rocca con una fuerza, de veras impresionante por la originalidad de su inventiva y por el cúmulo de sugestiones que comporta.
El estilo de este artista transita de una manera muy particular por la ‘nueva figuración’, no es un simple nuevo realismo al modo de la tendencia concreta acuñada por Pierre Restany; nada hay que sea caprichoso, sino que todo está animado por una intencionalidad y alumbrado por una conciencia lucida. Es realmente un arte crudamente realista, aun cuando no se trata una representación, o mera ilustración cosmética, sino de la presentación de una realidad que por momentos deviene incomoda y corrosiva, un poco como Bacon y otros autores de la Escuela del Desastre. Por esto la obra que aquí presentamos no es sólo una crónica de nuestro tiempo y nuestra condición posthumana, sino también un estigma de la circunstancia, una exudación extraestética y anestésica al modo de recursos farmacológicos que nos permiten enfrentar la realidad diluida de su amenaza y sin coartadas dramáticas. Es, precisamente, esta función de diagnostico de época y estrategias de sobrevivencia lo que determina el valor polisémico y multilineal de de esta Exposición que a través de miradas provocadoras e interpelaciones invitan al dialogo con la obra.
En Adolfo Vásquez Rocca se cumple una vocación decidida de hallar un lenguaje plástico adecuado al descontento con la posmodernidad y los vicios del mundo moderno; de partir de una idea crítica para desarrollar una obra contundente en la que la anécdota cobra una dimensión universal y cuya lectura es un invitación a adentrarse en un simulacro cuyo efecto es el de la perplejidad al constatar que vivimos en un universo extrañamente parecido al original, donde -las cosas aparecen, como señalaba Baudrillard, replicadas por su propia escenificación”.
Curadora
Lic. Susana Hermoso-Espinosa García
Museóloga e Historiadora del Arte, Málaga
Galería: EXPOSICIÓN “ESFERAS, FLUJOS Y COMPLEJIDAD EXTRAHUMANA”
Exposición de Adolfo Vásquez Rocca

Directorio de recursos digitales - Ministerio de Cultura, España
http://roai.mcu.es/es/consulta/busqueda_referencia.cmd?campo=idautor&idValor=3440
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Ver: http://www.psikeba.com.ar/AVR/Mexico2006/2007.htm
LA CRÍTICA DE ARTE Y LA ESTÉTICA CONTEMPORÁNEA Por Adolfo Vásquez Rocca
EXPOSICIÓN “ESFERAS, FLUJOS Y COMPLEJIDAD EXTRAHUMANA”; OBRAS DE ADOLFO VÁSQUEZ ROCCAAdolfo Vásquez Rocca - Exposición: La Condición Posthumana
La condición posthumana/ Itaca/ Homines. Portal de Arte y Cultura
Ver: ARQUITECTURA DE LA MEMORIA; CONSTRUIR, HABITAR, PENSAR
Revista de Filosofía - Revistas de Filosofía - Revista Observaciones Filosóficas
Dr. Adolfo Vásquez Rocca Pontificia Universidad Católica de Valparaíso - Universidad Andrés Bello
Revista de Filosofía: Observaciones Filosóficas
| E-mail: adolfovrocca@gmail.com
PETER SLOTERDIJK Libro de Adolfo Vasquez Rocca | Institución Alfons el Magnànim (IAM) Valencia 2008
Adolfo Vásquez Rocca Esferas de Peter Sloterdijk por Adolfo Vásquez Rocca
La Institució Alfons el Magnànim (IAM)








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